Incómoda en su propio hogar

TITULO: El asesinato de la familia Borden
TITULO ORIGINAL: Lizzie
DIRECCIÓN: Craig William Macneill.
ACTORES: Kristen Stewart, Chloë Sevigny, Kim Dickens.
ACTORES SECUNDARIOS: Fiona Shaw, Denis O`Hare.
GUION: Bryce Kass.
FOTOGRAFIA: Noah Greenberg.
MÚSICA: Jeff Russo.
GENERO: Drama , Biográfica.
ORIGEN: Estados Unidos.
DURACION: 115 Minutos

Lizzie, una mujer soltera de 32 años y marginada social, lleva una vida claustrofóbica bajo el control frío y dominante de su padre. Cuando Bridget Sullivan, una joven doncella, viene a trabajar para la familia, Lizzie encuentra en ella un alma gemela y comprensiva, y una posible intimidad que florece en un plan malvado, y un final oscuro e inquietante.


Por Alina Spicoli

“El Asesinato de la Familia Borden” (Lizzie, 2018) es un thriller psicológico dirigido
por Craig William Macneill y escrito por Bryce Kass. Basado en hechos reales, el
reparto incluye a Chloë Sevigny, Kristen Stewart (Camp X-Ray, Personal Shopper),
Jamey Sheridan (Sully, Battle of the Sexes), Fiona Shaw (Petunia Dursley en Harry
Potter), Denis O’Hare, Kim Dickens, entre otros. La cinta tuvo su premiere mundial en
el Festival de Cine de Sundance.

1892, Fall River, Estado de Massachusetts. Lizzie Borden (Chloë Sevigny), de 32 años,
vive en una espaciosa casa junto a su padre Andrew (Jamey Sheridan), su madrastra
Abby (Fiona Shaw) y su hermana mayor Emma (Kim Dickens). A pesar de estar en una
buena posición económica, Lizzie no la pasa para nada bien ya que le resulta imposible
congeniar con su padre, el cual está siendo manipulado por John (Denis O’Hare), el tío
de las jóvenes que busca quedarse con la herencia de Andrew. Incomprendida por su
familia, y con ataques epilépticos que no hacen más que acrecentar sus nervios, Lizzie
encontrará alguien en quien confiar en Bridget Sullivan (Kristen Stewart), la sirvienta
analfabeta a la que su madrastra insiste en llamar “Maggie”. Cuando Lizzie se entere del
calvario que está viviendo Bridget allí, la tolerancia hacia sus padres se irá agotando al
mismo tiempo que la idea de acabar con ellos se convertirá en una opción cada vez más
tentadora.

El homicidio de Andrew y Abby Borden que ocurrió el 4 de agosto de 1892 ya fue
expuesto en diversos libros, series, películas para la televisión e incluso teatro. Por otro
lado, hasta el día de hoy la figura de “la asesina del hacha” sigue siendo relevante en el
folklore estadounidense. Diversas son las teorías frente al caso, por lo que es para
destacar el enfoque que le dio Craig William Macneill a su película. El director tuvo
como objetivo que el espectador sea testigo del día a día dentro de ese hogar que por
fuera luce pulcro y blanquecino, pero que por dentro se asemeja a un infierno para las
dos mujeres protagonistas.

Así es como conoceremos en detalle a Lizzie, su forma de ser, su carácter
completamente distinto al de los demás habitantes de la casa Borden y el comienzo de
una relación con la única persona que entiende por lo que está atravesando. De esta
manera se hace fácil empatizar con ella y entender qué es lo que la llevó a actuar de una
forma tan salvaje. Con un ritmo pausado y una atmósfera llena de misterio, el filme
logra sostenerse gracias a las interpretaciones de Sevigny y Stewart. Con solo ver sus
expresiones faciales uno logra darse cuenta de la incomodidad que sufren al estar dentro
de esas cuatro paredes donde está mal visto expresar lo que uno piensa en voz alta,
donde muchos prefieren hacer la vista gorda a lo que realmente sucede para no meterse
en problemas ya que, en esa época, era impensado contradecir al hombre de la casa.

La película respeta bastantes detalles que ocurrieron en la realidad así como se toma
otras libertades que nunca llegaron a confirmarse por lo que siempre se mantendrán en
el ámbito hipotético. Sin embargo, la verosimilitud está presente en cada escena, lo que
genera que el interés se mantenga a pesar de que en cierto punto se note que no hay
tanto contenido por desarrollar.

“El Asesinato de la Familia Borden”, buen cambio de título para la cinta en nuestro
país, quedará en el recuerdo por una secuencia en particular, en la cual más de uno deseará retirar los ojos de la pantalla. Aunque la historia tenga otras adaptaciones, la
manera en la que está contada aquí es correcta y digna para los que quieran conocer más
sobre la psicología de Lizzie Borden.

Reseña Panorama
Muy Bueno
70 %
VíaAlina Spicoli
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