Cuando se conjugan el delirio y la conspiración

El primer jueves del año nos trajo un estreno nacional altamente recomendado. 27, el club de los malditos marca el regreso a las salas de Nicanor Loreti luego de Kryptonita (2015). Con un elenco encabezado por Diego Capusotto que incluye a Sofia Gala, Daniel Araoz y el Polaco (sí, El Polaco) entre otros, especula con que las muertes de determinados artistas (Jim Morrison, Amy Winehouse, Janis Joplin) a la edad de 27 años es en realidad una conspiración de otras dimensiones. A continuación te contamos cinco razones por las cuales no te la deberías perder.


Por Ayelén Turzi

Diego Capusotto

Una de las críticas más escuchadas a Kryptonita era “ponen a Capusotto en el afiche y sale dos minutos”. Acá sucede todo lo contrario. Su Martín Lombardo es un policía fanático de Racing, con metodologías poco ortodoxas y grandes instintos autodestructivos que lleva adelante la acción. Genera un personaje completamente nuevo y querible, demostrando que se la banca, y mucho.

 

Originalidad

Si bien el punto de partida es el club de los 27, la trama mezcla otros elementos que aparecen por primera vez juntos en pantalla comercial: astrología, ídolos del rock y teorías conspirativas. No te va a hacer acordar a ninguna otra película nacional. La fusión de las temáticas, además, es completamente homogénea y verosímil. Nunca sentís que los elementos están siendo forzados.

 

Trama atrapante

Más allá de la originalidad de sus temas, la trama está muy bien construida. Los personajes, sobre todo Lombardo, son absolutamente queribles y magnéticos, y la acción avanza de modo natural y fluido, contando una historia fuerte y coherente. Sumado a la solidez del guión, la puesta en escena ayuda a captar toda tu atención y dejarte atrapar por la aventura.

 

PODES LEER ACÁ NUESTRA REVIEW DE 27, EL CLUB DE LOS MALDITOS

 

La mezcla de argentinidad y cultura pop, uno de los puntos fuertes de Loreti

Como vimos en Kryptonita y posteriormente en la serie Nafta Super, Loreti sabe amalgamar dos elementos tan dispares como la aparición de figuras conocidas a nivel global (Batman y Superman antes, Jim Morrison y Jimi Hendrix ahora) con tópicos locales como por ejemplo el fútbol y la guerra de Malvinas. Si bien las placas iniciales advierten que la historia no transcurre específicamente en nuestro país, queda clarísimo que está mucho más cerca de Argentina que de Polonia o Sudáfrica.

 

El cine nacional merece y necesita nuestro apoyo

Este motivo se hace extensivo a todas las películas argentinas con huevo y corazón que salga a salas comerciales en la actualidad. Siempre fue fundamental para nuestras películas que los espectadores las vean en sala la primer semana del estreno, para garantizar su continuidad en cartel una semana más. Actualmente, algunas modificaciones en los planes de fomento y la paralización de la producción están poniendo en jaque todo lo que se avanzó en materia de calidad en los últimos años. El cine de género estaba ganando un gran espacio que hoy por hoy está en crisis. La manera de demostrar que la industria puede seguir creciendo es, pura y exclusivamente, llenando las salas.