Panorama autores

TÍTULO ORIGINAL: Happy New Year, Colin Burstead
REINO UNIDO – UK, 2018 92’
DIRECCIÓN: Ben Wheatley
ELENCO: Neil Maskell, Hayley Squires, Sam Riley, Asim Chaudhry, Charles Dance
ORIGEN: Reino Unido

Colin alquila una fastuosa mansión de campo para celebrar Nochevieja con su numerosa familia. Desafortunadamente para él, su posición como líder de la familia se ve amanazada por la llegada de su hermano David, al que hace años que no veía.


Por Ayelén Turzi

Colin Burstead se propone algo sencillo pero a la vez tan complejo que roza con lo odiseico: organizar una reunión de fin de año para su familia. Los que tenemos más de 25 (al menos) y familia numerosa entendemos bien de qué se trata: todo lo idílico que veíamos de chicos en las reuniones con los tíos lejanos, los primos y la pareja nueva del abuelo es, en realidad, una pesadilla. Pesadilla a la que Colin se enfrenta y, más allá del resultado final, el entretanto es increíble.

Ben Wheatley ya nos había demostrado en Free Fire (que no salió en salas comerciales en Argentina porque tercer mundo, aunque estuvo incluso nominada al Oscar) lo que es capaz de hacer con un grupo de gente despareja encerrada bajo presión.

La familia Burstead no tiene ninguna complejidad que supere a cualquier familia real que conozcamos. Entramados económicos, resentimientos sentimentales, celos y separaciones no superadas unen a los integrantes de este clan más que cualquier afecto o respeto mutuo. Todos demandan atención, quieren ser los centrales en la celebración y claro, como es una fiesta colectiva: es imposible.

Con una cámara inquieta, un foco que busca el pequeño gesto y la acción en segundo plano y un montaje que no se pretende transparente, las primeras escenas son confusas por demás: nos cuesta identificar a los personajes y sus lazos, lo que genera cierta incomodidad, que traduce de modo casi literal la confusión de ellos mismos por haber sido citados al evento.

Sí es cierto que puede trazarse un paralelismo con nuestra Esperando la carroza: es que Wheatley no pretende solo retratar a una familia, sino que su intención es hacer extensivo ese retrato a toda la sociedad, en su caso la sociedad inglesa actual. Si bien se ubica de modo directo dentro del drama familiar, jugando con asfixiar y llevar la tensión y las situaciones límite al extremo, no se desentiende de los ribetes humorísticos: al contrario, usa todo el clima agobiante a su favor.

Retrato de situación particular para arribar a una conclusión sobre un panorama general, Happy New Year Colin Burstead tiene humor, drama humano y revela lo intricado del mundo adulto en aspectos familiares.