5to. Festival de Cine Polaco en Buenos Aires – BAP 2018

Ganadora del Oso de Plata en Berlinale 2017, El rastro es una obra conjunta de madre e hija, Agnieszka Holland y Kasia Adamik. Está basada en el libro de Olga Tokarczuk, escritora polaca ganadora del premio Booker.


Por Gastón Dufour

Janina Duszejko, exingeniera, astróloga y vegetariana, vive en un pequeño pueblo en las montañas de Los Sudetes. Una noche encuentra un cadáver cerca de su casa. La víctima es un cazador furtivo que murió en extrañas circunstancias. Con el paso del tiempo, se encontrarán en la zona más cuerpos: todos ellos de cazadores que, según Janina, han sido asesinados por animales salvajes.

El rastro es una película llamativa, excelentemente filmada, y con una temática de relevancia; el hecho de tomar varios géneros y fundirlos en uno sólo hace, tal vez, algo difícil la transición entre uno y otro. Es un film, sin embargo, digno de verse y si no fuera por algunos minutos que puede que le sobren, es el único ítem en que flaquea apenas. Los paisajes son increíbles y no se privan de mostrarlos en su inmensidad; eso sorprende y claro, acompaña el relato, por un lado para situar en contexto y por el otro para sentir bien de cerca cierta asfixia por la soledad del espacio abierto. Los personajes viven perdidos en los bosques, en la nieve, en espacios gigantes que no pueden controlar. Y eso Abruma.

La desesperación de no saber, de estar perdido (dentro de uno mismo, en el propio hogar, fuera, expuesto a las inclemencias del tiempo y a una bala perdida) a miles de kilómetros en medio de la nada, ahoga, la verdad. La necesidad de sobrevivir o la de demostrar supremacía por sobre otros seres vivos ¿es la que lleva a los cazadores furtivos a matar sin límites? ¿Cuál es la línea de lo permitido? Son las preguntas que se hace uno como observador cómodo en la butaca en que no será pasto de las fieras, pero, tal vez, se sienta una cuando salga del cine y, repensando lo visto, regrese a la jungla de cemento.

Una película excelentemente filmada, irreprochable en lo técnico, y con una temática interesante, digna de verse y, si no fuera por algunos minutos extras, el todo sería perfecto.