La maldición de la bruja
Un escritor de terror visita una posada irlandesa para esparcir las cenizas de sus padres, sin saber que se dice que la propiedad está embrujada.

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Por Ignacio Rapari
Aunque su nombre todavía no figure entre los más resonantes de la industria, resulta innegable que el irlandés Damian McCarthy ya se convirtió en una de las voces más interesantes del horror contemporáneo. En apenas tres largometrajes construyó una filmografía marcada por una identidad visual muy definida, obsesiones temáticas claras y una capacidad poco común para trabajar la tensión, los espacios y el fuera de campo. Sus películas se mueven entre el folk horror, el relato sobrenatural y el aprovechamiento absoluto de escenarios aislados, además de sostener algunos de los jump scares más logrados del género en el último tiempo..
Tras debutar en el largometraje con Caveat en 2020, McCarthy llamó rápidamente la atención por su manera de convertir espacios reducidos y ruinosos en escenarios profundamente inquietantes. Luego llegó Oddity, donde retomó varias de sus obsesiones: protagonistas emocionalmente quebrados, presencias fantasmales y construcciones aisladas atravesadas por secretos y traumas. Si en su ópera prima el centro del horror era una casa semidestruida ubicada en una isla remota, en Oddity ese clima opresivo se trasladaba a una mansión rural igualmente apartada del mundo.
Con Hokum, McCarthy da un paso hacia una producción apenas más mainstream y hasta arriesgada, con lo contradictorio que eso parece, aunque sin abandonar el estilo que lo colocó como un autor a seguir. En su nuevo largometraje, el realizador se remonta a los cuentos de fantasmas clásicos y al horror gótico irlandés a través de Ohm Bauman (Adam Scott), un escritor alcohólico y emocionalmente devastado que viaja a un remoto hotel en Irlanda para esparcir las cenizas de sus padres, quienes habían pasado allí su luna de miel décadas atrás. Lo que empieza como un viaje atravesado por el duelo y el bloqueo creativo rápidamente se transforma en una espiral de locura y horror en la que una suite del hotel que permaneció cerrada durante años vuelve a abrir sus puertas.
Al igual que en Oddity, McCarthy vuelve a incorporar una capa de suspenso detectivesco que expande el relato más allá del fantástico puro y le permite administrar la información con mucha precisión. Aunque el trauma vuelve a aparecer como uno de los ejes del relato —algo casi inevitable dentro del terror contemporáneo— el director evita convertirlo en la explicación absoluta de todo lo que sucede y lo trabaja más como un acompañamiento emocional que como una excusa narrativa.
Eso le da libertad para moverse entre el folk horror, el thriller psicológico y el relato de fantasmas sin perder nunca el control del clima. Entre imágenes perturbadoras, conejos nuevamente utilizados como figuras inquietantes, sótanos y una iluminación gótica de enormes contrastes, McCarthy construye una puesta asfixiante que confirma algo bastante simple: incluso en tiempos donde el género parece obsesionado con la necesidad de ser disruptivo, las formas más clásicas todavía pueden provocar algunas de los relatos más apasionantes del terror reciente.
TÍTULO: Hokum: La maldición de la bruja
TÍTULO ORIGINAL: Hokum
DIRECCIÓN: Damian Mc Carthy.
ELENCO: Adam Scott, Florence Ordesh, David Wilmot, Peter Coonan.
GÉNERO: Terror.
ORIGEN: Irlanda, Estados Unidos.
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