¿Será el batacazo de este año?

Este domingo 4 de marzo se llevará a cabo la edición número 90 de los premios Oscars, donde la industria cinematográfica se reúne para saber junto a nosotros, quiénes fueron los mejores del año que pasó. Y sin dudas hemos tenido directores excepcionales (solamente cinco fueron nominados por sus trabajos), pero hay uno que pasó desapercibido y puede llegar a sonar fuerte: Paul Thomas Anderson.


Por Walter Pulero

Una de las propuestas que llegó sobre la hora a las nominaciones a los Oscars fue El hilo fantasma (Phantom Thread), algo celebrado por los amantes del arte de Paul Thomas Anderson, lo cual se convirtió en una grata sorpresa pero no por eso descabellada.

El talento que reparte la película, tanto en su elenco, como en montaje, edición, sonido y música, tienen el valor suficiente como para haber nominado al film y ubicarlo entre los nueve candidatos a llevarse el premio mayor. Pero si hay alguien que merece aún más su Oscar, ese es el mismo Paul Thomas Anderson, uno de los autores y directores norteamericanos más importantes de la historia del cine contemporáneo.

Nadie duda que su perfección es uno de los sellos de identidad. Las obras maestras como Magnolia y Petróleo sangriento justifican este calificativo, y es curioso que aún no le haya llegado su reconocimiento en estos premios.

 

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¿Por qué puede llevarse el Oscar a Mejor Director Paul Thomas Anderson este año? Veamos:

Como mencionaba anteriormente, El hilo fantasma consiguió 6 nominaciones a los Oscars por sorpresa: Mejor Película, Mejor Actor (Daniel Day-Lewis), Mejor Actriz de Reparto (Lesley Manville), Mejor Banda Sonora (Jonny Greenwood), Mejor Diseño de Vestuario (Mark Bridges), y claro, Mejor Director.

Si bien en la categoría a Mejor Película hay dos fuertes candidatas (entre La forma del agua y Tres anuncios por un crimen se resolvería), no ocurre lo mismo en cuanto a directores. Martin McDonagh no obtuvo su nominación por Tres anuncios por un crimenGreta Gerwig por Lady Bird parece solo haberse incluido por corrección política; Jordan Peele por The Get Out no es el típico director al que se premia por un film de ese género; y Christopher Nolan, muy a pesar de que para mí Dunkerque fue la mejor película del 2017, realmente no es su trabajo más destacado (sí, recorran su filmografía y se van a sorprender). Por lo tanto nos quedan Guillermo del Toro por La forma del agua y Anderson. Dos de cinco nominados. No es poca cosa.

Otro punto importante es que hace varios días que se presentó una denuncia contra La forma del agua. Guillermo del Toro se enfrentó a serias acusaciones de plagio por las que terminará en los tribunales. Según estas acusaciones La forma del agua es una copia de “Let Me Hear You Whisper”, una obra de teatro escrita por Paul Zindel en 1969 y fue su hijo quien sacó esto a la luz. El director sin embargo aseguró que nunca leyó o vio la obra, pero puede jugarle en contra al momento que la Academia elija.

Por otro lado, es muy probable que tanto del Toro como Nolan se llevan las preciadas estatuillas por rubros técnicos: Fotografía, Diseño de Producción, Sonido, etc. Y que la Academia (metiéndome en la cabeza de los más de 6600 miembros) se ponga a pensar: “¿y qué hacemos con Paul Thomas Anderson? ¿Y por qué no le damos su merecida estatuilla a Mejor Director?”.

Nadie cuestiona que El hilo invisible esté bien dirigida, lo cual es un punto sumamente importante. Paul Thomas Anderson logra con su película, la más personal de toda su filmografía, quebrar constantemente con lo previsible. A lo que se le suma que cada escena esté acompañada por una fotografía habilidosa, a cargo del propio Anderson. El propio director consigue que la historia de amor central se permita sentir como un viaje sensorial, a través de lo que vemos y oímos (un paso puede llegar a escucharse tan incómodo como un dedal). Es la perfección con la que carga Paul Thomas Anderson sobre sus hombros, el mejor director y autor de su generación.

También tenemos el reencuentro entre Anderson y Daniel Day-Lewis luego de Petróleo sangriento en 2007, la cual fue considera la mejor película del siglo XXI de acuerdo a una elección de críticos y cineastas publicada en The New York Times el año pasado. El hilo fantasma nos trae una clase de actuación por parte de Day-Lewis (¿su última?), quien se apodera del guion magistral del director, quien injustamente no logró su nominación a Mejor Guion Original.

Razones sobran, como podrán ver. Solo resta esperar a que los miembros de la Academia en un acto de dignidad valoren lo que tienen frente a sus ojos, para que Paul Thomas Anderson logre dar su puntada final.